425, 24 Kcal/persona
  • 2 personas
  • Al Horno
  • Dificultad Fácil
  • Coste Bajo
  • Carne roja
  • 30-40' minutos
  • Española

Beneficioso para las siguientes enfermedades, dolencias e intolerancias

Contraindicado para las siguientes enfermedades, dolencias e intolerancias

Costillas de ternera al horno con patatas y cebolla


Ingredientes

Preparación

1. Cortamos las costillas, sazonamos con sal y pimienta y reservamos.

2. Por otro lado, pelamos y cortamos en finas rodajas la patata y la cebolla.

3. A continuación, colocamos la patata y la cebolla  en una fuente para horno con un poco de aceite de oliva y sal.

4. Lo introducimos en el horno a 200º durante 20 minutos.

5. Sacamos la fuente del horno y colocamos la carne encima de las patatas y la cebolla medio asadas.

6. Volvemos a introducir la fuente en el horno durante 15-20 minutos a la misma potencia.

7. Por último, servimos las costillas en un plato junto con las patatas y la cebolla y ya tenemos este plato tan delicioso.

Información adicional

La costilla de ternera es muy rica en proteínas de alto valor biológico y presenta poca grasa. También presenta propiedades nutricionales, aportando minerales (hierro, zinc, calcio, magnesio…) y vitaminas (A, del grupo B y E). Presenta un alto contenido en zinc, facilitando a nuestro organismo a asimilar y a almacenar la insulina. Este zinc ayuda en el proceso de crecimiento, es beneficioso para el sistema inmunitario, ayuda a metabolizar las proteínas y mejora la cicatrización de heridas. Su contenido en hierro previene la aparición de la anemia ferropénica.

Las verduras que hemos empleado para elaborar esta receta, no sólo van a enriquecer el plato con una buena cantidad de vitaminas, minerales, fibra y sustancias de acción antioxidante, sino que también van a aportar jugosidad a la carne. 

Las patatas son energéticas, aportándonos hidratos de carbono complejos, siendo fundamental para el mantenimiento de los niveles de azúcar en sangre. Es rica en vitamina C, aumentando las defensas y potenciando la inmunidad de nuestro organismo. También presenta altos niveles de potasio, ayudando a controlar la hipertensión.

Siempre debemos decantarnos por las carnes magras, que tienen menos grasas saturadas, menos colesterol y engordan menos que las carnes grasas, que son perjudiciales para la salud y que aumentan el riesgo de padecer enfermedades cardiovasculares, hipertensión, colesterol, triglicéridos...