174, 38 Kcal/persona
  • 1 personas
  • Refrito con ajo/cebolla
  • Dificultad Fácil
  • Coste Bajo
  • Verdura
  • 10-20' minutos
  • Española

Contraindicado para las siguientes enfermedades, dolencias e intolerancias

Espinacas con gambas


Ingredientes

Preparación

1. Limpiamos, pelamos y cortamos al gusto todas las verduras.

2. Si las espinacas son frescas, las ponemos a hervir durante 5 minutos en agua con sal. Si se trata de espinacas envasadas, las ponemos en una sartén con un poco de aceite y en unos minutos estarán hechas. Reservar.

3. En una sartén con aceite de oliva doramos el ajo. Una vez dorado, agregamos la cebolla y lo vamos removiendo hasta que quede pochada.

4. A continuación, añadimos las espinacas y el vino y lo dejamos freír a fuego lento dándole vueltas.

5. Por último, agregamos las gambas y removemos hasta que se pongan blancas.

6. Rectificamos de sal y ya tenemos listo este plato tan sabroso.

Información adicional

Estamos ante una receta saludable, que nos da un aporte nutricional a través de las verduras y un aporte energético a través de las gambas

Las gambas presentan proteínas de alto valor biológico, niveles altos de calcio que le da fuerza a los huesos y a los dientes (previene la osteoporosis) y un alto contenido en yodo, que nos ayuda a regular nuestro metabolismo, facilitando el funcionamiento de las células y regulando nuestros niveles energéticos. Presenta alto contenido en ácido úrico, siendo poco recomendado en aquellas personas que padecen “Gota”. Tienen una baja cantidad de  grasas, pero su contenido en colesterol es alto, encontrándose prácticamente todo en la cabeza. Las personas con colesterol alto no deben “chupar” la cabeza de la gamba.

Las espinacas son muy nutritivas, siendo ricas en vitaminas (B, C y E), minerales (potasio, calcio, fosforo, magnesio y hierro), fibra y antioxidantes. Destaca por ser una de las verduras con más propiedades antioxidantes, siendo ideal para prevenir la aparición del cáncer. También destacar, que presenta coenzima Q-10, que combate el cansancio y ácido fólico, importante durante el embarazo para evitar la espina bífida en el futuro bebé.

Están totalmente contraindicadas en personas con artritis, gota y cálculos, ya que favorecen el desarrollo de cálculos renales. Presenta altos niveles de vitamina K, que participa en la coagulación de la sangre y un elevado consumo de estas verduras (vitamina K) puede interferir con ciertos medicamentos (ej. Sintrón) para regular la coagulación de la sangre.

En definitiva, podemos decir que estamos ante una receta fácil y sana, perfecta para llevar una dieta equilibrada.