360, 4 Kcal/persona
  • 1 personas
  • Al Horno
  • Dificultad Fácil
  • Coste Bajo
  • Carne blanca
  • 50-60' minutos
  • Española

Beneficioso para las siguientes enfermedades, dolencias e intolerancias

Contraindicado para las siguientes enfermedades, dolencias e intolerancias

Muslo de pavo al horno


Ingredientes

Preparación

1. Precalentamos el horno a 200 grados.

2. Ponemos en un mortero los ajos, el perejil, un poco de sal y lo majamos todo.

3. Agregamos aceite y vino blanco y lo mezclamos bien.

4. Colocamos el muslo de pavo en una fuente amplia y lo regamos con la mitad del majado, el laurel y el tomillo.

5. Pelamos y cortamos en julianas la cebolla. Lo agregamos por encima del pavo.

6. Lo metemos en el horno a 200 grados durante unos 45-50 minutos. A mitad de cocción, sacamos la fuente, removemos la cebolla, le agregamos la otra mitad del majado y le damos la vuelta al pavo. Si se queda seco, agregar un poco de agua o caldo de verduras.

7. Pasado ese tiempo tendremos este plato tan rico.

Información adicional

La carne de pavo es rica en proteínas de alto valor biológico y con un contenido en grasa bajo, que se puede quitar porque la tiene debajo de la piel. En su composición también destaca son contenido en vitaminas del grupo B, que permiten el aprovechamiento de los nutrientes energéticos (proteínas, hidratos de carbono y lípidos), intervienen en la formación de los glóbulos rojos, en el funcionamiento del sistema nervioso y además son necesarias para mantener una buena salud en los tejidos que componen nuestro cuerpo. También contiene hierro, que nuestro cuerpo absorbe muy bien, siendo muy importante, ya que participa en la formación de los glóbulos rojos y el transporte de oxígeno, evitando la anemia ferropénica.

En definitiva, podemos decir que estamos ante una receta saludable, ideal para aquellas personas que hacen dieta baja en grasa y dieta para adelgazar. Si este plato lo acompañamos de un primero que nos aporte vitaminas, minerales y fibra, conseguiremos hacer una dieta equilibrada.

Siempre debemos decantarnos por las carnes magras, que tienen menos grasas saturadas, menos colesterol y engordan menos que las carnes grasas, que son perjudiciales para la salud y que aumentan el riesgo de padecer enfermedades cardiovasculares, hipertensión, colesterol, triglicéridos…