419, 55 Kcal/persona
  • 1 personas
  • Al Horno
  • Dificultad Fácil
  • Coste Bajo
  • Carne blanca
  • 50-60' minutos
  • Española

Beneficioso para las siguientes enfermedades, dolencias e intolerancias

Contraindicado para las siguientes enfermedades, dolencias e intolerancias

Pollo al horno con patatas y cebolla


Ingredientes

Preparación

1. Precalentamos el horno a 200 grados.

2. Ponemos en un mortero los ajos, el perejil, un poco de sal y lo majamos todo.

3. Agregamos aceite y vino blanco y lo mezclamos bien.

4. Por otra parte, limpiamos, pelamos y cortamos en rodajas, la cebolla y la patata.

5. Colocamos en la bandeja del horno la patata y la cebolla en rodajas, encima ponemos el pollo y lo regamos todo con el majado. Agregar por encima tomillo y laurel.

6. Lo metemos en el horno a 200 grados durante unos 45-50 minutos. A mitad de cocción, sacamos la bandeja, removemos la patata y la cebolla y le damos la vuelta al pollo. Si se queda seco, agregar un poco de agua o caldo de pollo.

7. Pasado ese tiempo tendremos este plato tan rico.

Información adicional

La carne de pollo es rica en proteínas  de alto valor biológico y con un bajo contenido en grasas. En su composición también encontramos nutrientes, con importantes cantidades de vitaminas (vitaminas del grupo B, vitamina A) y minerales (hierro, zinc y fosforo). Las vitaminas del grupo B permiten el aprovechamiento de los nutrientes energéticos (proteínas, hidratos de carbono y lípidos), intervienen en la formación de los glóbulos rojos, en el funcionamiento del sistema nervioso y además son necesarias para mantener una buena salud en los tejidos que componen nuestro cuerpo. El hierro participa en la formación de los glóbulos rojos y el transporte de oxígeno, evitando la anemia ferropénica. El zinc mejora el sistema inmunitario. El fósforo, forma los huesos.

Las patatas que hemos añadido a este plato son energéticas, aportándonos hidratos de carbono complejos, siendo fundamental para el mantenimiento de los niveles de azúcar en sangre. Es rica en vitamina C, aumentando las defensas y potenciando la inmunidad de nuestro organismo. También presenta altos niveles de potasio, ayudando a controlar la hipertensión.

En definitiva, podemos decir que estamos ante una receta saludable y energética, que si lo acompañamos de un primer plato que complete el aporte nutricional, siendo rico en vitaminas, minerales y fibra, conseguiremos una dieta equilibrada.