182, 23 Kcal/persona
  • 4 personas
  • En Microondas
  • Dificultad Fácil
  • Coste Bajo
  • Verdura
  • 20-30' minutos
  • Española

Beneficioso para las siguientes enfermedades, dolencias e intolerancias

Contraindicado para las siguientes enfermedades, dolencias e intolerancias

Repollo con tomate (en microondas)


Ingredientes

Preparación

1. En un recipiente, ponemos el aceite, la cebolla cortada en julianas y los ajos machacados.

2. Lo cubrimos con film transparente, lo introducimos en el microondas y lo ponemos a máxima potencia durante 4 minutos.

3. Pasado ese tiempo, agregamos el tomate, el repollo lavado y cortado en julianas, el caldo y sazonamos con sal y pimienta al gusto.

4. Removemos un poco todos los ingredientes y cocinamos durante 15 minutos a máxima potencia. Removemos el preparado dos veces durante ese tiempo.

5. Una vez cocinado, lo dejamos reposar unos 5 minutos y después lo escurrimos ligeramente.

6. Finalmente, batimos el huevo, lo mezclamos con el repollo, lo removemos y cocinamos 2-3 minutos a máxima potencia para que se cuaje.

7. Ya tenemos listo este saludable plato.

Información adicional

Estamos ante una receta saludable, que nos da un aporte nutricional a través de las verduras y un aporte energético a través del huevo.

El huevo es uno de los alimentos más completos debido al equilibrio nutricional que contiene. Presenta principalmente proteínas de alto valor biológico. Las grasas que encontramos, se encuentran concentradas en la yema y son grasas saludables y además presenta un alto contenido en colesterol. También es rico en vitaminas (A, D, E y del grupo B) y minerales (zinc, hierro, selenio, yodo y fósforo).  El huevo es la principal fuente de colina, componente importante para el funcionamiento e integridad de las células y contiene carotenoides, antioxidantes que están relacionados con la prevención de enfermedades degenerativas como las cataratas o el cáncer.

La col o repollo es muy nutritiva, aportándonos vitaminas y minerales. Destacamos la provitamina A, que se transforma en vitamina A, esencial para nuestra visión (la mayor parte de esta vitamina se pierde durante el proceso de cocción). También destacar  la presencia de vitamina C, con acción antioxidante, mejorando las defensas frente a las infecciones. Dentro de los minerales, presenta mayor contenido de potasio con beneficios diuréticos  y magnesio. Su contenido en fibra es importante, regulando nuestro transito intestina y evitando el estreñimiento. Presentan compuestos de azufre y si los consumimos en exceso nos pueden producir gases y alteraciones del proceso digestivo, por lo tanto, no está muy recomendado en personas con problemas digestivos. Presenta altos niveles de vitamina K, que participa en la coagulación de la sangre y un elevado consumo de estas verduras (vitamina K) puede interferir con ciertos medicamentos (ej. Sintrón) para regular la coagulación de la sangre.

El tomate es muy nutritivo, con un bajo aporte energético. Es rico en vitaminas (B, C y A), minerales (potasio, fósforo y magnesio), antioxidantes y fibra. Destaca la presencia de vitamina C, que actúa como antioxidante y previene el cáncer. La vitamina A ayuda a mejorar la visión. Presenta un alto contenido en licopeno, antioxidantes que le da el color rojo,  que ayuda a prevenir algunos tipos de cáncer, disminuye los niveles de colesterol y triglicéridos en sangre y protege frente a las enfermedades cardiovasculares. El tomate envasado presenta altos niveles de sodio, siendo poco recomendado en hipertensos y personas con retención de líquidos. Para aquellas personas es conveniente que usen tomates frescos.

En definitiva, nos encontramos ante una receta saludable, ideal para aquellas personas que hacen dieta para bajar de peso.