326, 06 Kcal/persona
  • 2 personas
  • Refrito con ajo/cebolla
  • Dificultad Fácil
  • Coste Bajo
  • Pescado azul
  • 20-30' minutos
  • Española

Contraindicado para las siguientes enfermedades

Sardinas sobre tomate natural


Ingredientes

  • sardina 400 gr. 4 Pieza pequeña 416.16 kcal.
  • cebolla 100 gr. 1 Pieza pequeña 33.91 kcal.
  • ajo 5 gr. 1 Diente 4.58 kcal.
  • tomate 350 gr. 2 Pieza mediana 62.48 kcal.
  • aceite de oliva 15 gr. 3 Cucharada de postre 135 kcal.
  • sal 4 gr. 2 Pellizco 0 kcal.

Preparación

1. Limpiamos, pelamos y cortamos todas las verduras en trozos pequeños.

2. Lo salteamos todo en una sartén con aceite de oliva y sal.

3. Cuando las verduras estén pochadas, colocamos sobre ellas las sardinas (limpias de tripas, espinas y cabeza) y sazonamos con sal.

4. Tapamos la sartén durante 5 minutos aproximadamente  a fuego suave, hasta que las sardinas estén hechas.

5. Pasado ese tiempo, servimos las sardinas acompañadas del sofrito de verduras.

Información adicional

Este plato es muy saludable, ya que está compuesto principalmente de sardinas, que es un pescado azul, que presenta proteínas de alto valor biológico y grasa rica en ácidos grasos omega-3, que ayuda a disminuir los niveles de colesterol y de triglicéridos en sangre y hace la sangre más fluida, disminuyendo el riesgo de padecer enfermedades cardiovasculares.

También nos aporta vitaminas hidrosolubles (sobresalen las vitaminas del grupo B), vitaminas liposolubles (sobresalen la vitamina A, D y E) y algunos minerales, destacando fósforo, magnesio, potasio, hierro, zinc y yodo. La vitamina A lleva el mantenimiento, el crecimiento y la reparación de las mucosas, piel y otros tejidos del cuerpo. Además, favorece la resistencia frente a las infecciones y es necesario para el desarrollo del sistema nervioso y para la visión nocturna. Por otro lado, la vitamina D favorece la absorción de calcio y su fijación a los huesos, además de regular el nivel de calcio en sangre.

Presenta un alto contenido en purina, que el organismo lo transforma en ácido úrico, siendo poco recomendado en aquellas personas que padecen de gota o hiperuricemia.

En definitiva, podemos decir que estamos ante una receta saludable, que si lo acompañamos de un primer plato que complete el aporte nutricional, siendo rico en vitaminas, minerales y fibra, conseguiremos una dieta equilibrada.