153, 00 Kcal/100gr
  • Pescado azul
  • 79,8 Colesterol/100gr
  • 0 Fibra/100gr
  • 72 Agua/100gr
  • 68% de porción comestible

Beneficioso para las siguientes enfermedades, dolencias e intolerancias

Contraindicado para las siguientes enfermedades, dolencias e intolerancias

sardina


Equivalencias (kcal del alimento entero)

  • Pieza pequeña 100 gr. 104.04 kcal.
  • Pieza mediana 150 gr. 156.06 kcal.
  • Pieza grande 200 gr. 208.08 kcal.

Proteínas / 100 gramos

  • Proteínas 17.1 g.

Hidratos de carbono / 100 gramos

  • Hidratos de carbono 0 g.

Grasas / 100 gramos

  • Grasas totales 9.4 g.
  • Ácidos grasos saturados 2.6 g.
  • Ácidos grasos monoinsaturados 2.8 g.
  • Ácidos grasos poliinsaturados 2.9 g.

Vitaminas / 100 gramos

  • Vitamina A 62.9 µg. Eq.
      • Vitamina B1 0.05 mg.
          • Vitamina B2 0.33 mg.
              • Vitamina B6 0.96 mg.
                  • Vitamina B12 28.4 µg.
  • Vitamina D 7.9 µg.
      • Vitamina E 1.6 mg.
          • Folato 8.7 µg.
              • Niacina 6.4 mg. Eq.
                  • Pantotenato 0.81 mg.

Minerales / 100 gramos

  • Sodio 100 mg.
      • Potasio 20 mg.
          • Calcio 50.4 mg.
              • Magnesio 25.1 mg.
                  • Fósforo 258 mg.
                      • Hierro 2.7 mg.
  • Cinc 0.89 mg.
      • Yodo 29 µg.

Propiedades

La sardina es un pescado azul, que presenta proteínas de alto valor biológico y grasa rica en ácidos grasos omega-3, que ayuda a disminuir los niveles de colesterol y de triglicéridos en sangre y hace la sangre más fluida, disminuyendo el riesgo de padecer enfermedades cardiovasculares.

También nos aporta vitaminas hidrosolubles (sobresalen las vitaminas del grupo B), vitaminas liposolubles (sobresalen la vitamina A, D y E) y algunos minerales, destacando fósforo, magnesio, potasio, hierro, zinc y yodo. La vitamina A lleva el mantenimiento, el crecimiento y la reparación de las mucosas, piel y otros tejidos del cuerpo. Además, favorece la resistencia frente a las infecciones y es necesario para el desarrollo del sistema nervioso y para la visión nocturna. Por otro lado, la vitamina D favorece la absorción de calcio y su fijación a los huesos, además de regular el nivel de calcio en sangre.

Presenta un alto contenido en purina, que el organismo lo transforma en ácido úrico, siendo poco recomendado en aquellas personas que padecen de gota o hiperuricemia.