El consumo de algas y su contenido en yodo

¿Presentan las algas un alto contenido en yodo?

Las algas o verduras de mar, presentan un alto contenido en yodo haciendo que sean perjudiciales para la salud. La ingesta máxima diaria recomendada en adultos es de 900 microgramos y si se consumen cantidades mayores pueden generarse efectos adversos para el organismo, provocando hipertiroidismo o hipotiroidismo.

Algas como “Egg wrack”, “Musgo de Irlanda”, “Hierba de mar”, “Espagueti de mar”, Kombu”, “Dulse”, “Wakame”… presentan un elevado contenido en yodo, superando con creces el consumo recomendado y por lo tanto siendo perjudicial para la salud.

Un solo gramo de alga “Kombu” o “Hierba de mar” multiplica por 5 y por 8, respectivamente, el límite máximo de consumo de yodo establecido por las autoridades sanitarias.

Consumo de algas en Japón.

Es cierto, que los japoneses toman muchas algas con un alto contenido en yodo, pero la población japonesa tiene una mayor adaptación metabólica a altos niveles de yodo debido a una gran tradición en la ingesta de algas. Pero también es interesante saber que el número de japoneses con problemas de salud por tomar demasiado yodo es notable.

La Autoridad Europea de Seguridad Alimentaria indica que las algas producidas en China, Japón, Filipinas, Corea y en Extremo Oriente en general pueden tener un contenido extremadamente alto en yodo, por lo tanto, es conveniente evitarlas.

¿Qué conclusiones sacamos?

Además, en estas algas, no encontraras nada que no puedas ingerir a partir de otros alimentos, por más que te pueda perjurar un gurú de la dieta macrobiótica.

La dieta macrobiótica está desaconsejada y es desaconsejable por promover un alto consumo de algas, además de por la flagrante ausencia de sustento científico de la hipótesis que divide a los alimentos en yin y yang.

Como conclusión decir, que lo mejor que puedes hacer es evitar las algas o verduras de mar en tu alimentación, ya que no presentan ningún nutriente que no puedas encontrar en otro alimento y su contenido en yodo puede tener efectos perjudiciales.

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Por
Eloisa Bocanegra Carmé
Licenciada en Farmacia y experta en nutrición y dietética